Leonel López Nussa. La Habana, 20 de junio de 1975. Litografías.
05. noviembre 2004
Lo primero que salta a la vista ante la muestra es el sentido del humor que despliega Sosabravo, su retozona picardía presente en el diseño y con frecuencia acentuada por el color.
Esto se observa tanto en las litografías de contenido político como en aquellas donde discurre el mundo onírico del autor. Por ejemplo, las primeras entrando a la galería, Jardín de desechos y Mediodía demente de menta (hasta en el título ya se comprueba un cierto humor irónico) destinadas a fustigar el comercialismo y la frivolidad de las sociedades de consumo, por encima de esa intención hormiguea la capacidad de juego, de alegría y diversión que anima al artista, y que se refleja en su obra. Es una denuncia risueña, chispeante.
Más evidente aún resulta lo anterior cuando vemos la serie Homenaje al arte popular, Sueños y Mariposas e incluso en El gran zoo, basadas en poemas de Guillén. Sosabravo da rienda suelta a su buen humor, a su extraordinario sentido de la composición, a su aireado disfrute del color.
Leonel López Nussa Litografías. Revista Bohemia, La Habana, 20 de junio de 1975.